La trata de personas con fines de explotación sexual o laboral es una forma de esclavitud moderna y a mi parecer una manifestación de violencia de género. Concuerdo con quienes me anteceden en cuanto a que es necesario tomar medidas integrales que conlleven la prevención, la atención, y la sanción, pero no solo a los tratantes sino que también a quienes utilizan los servicios de mujeres víctimas de trata.